"Por el placer de volver a verla", del canadiense Michel Tremblay, se estrenará esta noche en El árbol de Galeano (Rivadavia 435), a las 22. La comedia, protagonizada por Soledad Valenzuela y Pablo Parolo, está dirigida por Manuel González Gil, quién realizó la adaptación y se encarga de la puesta en escena. Además, la obra cuenta con música original de Martín Bianchedi. El espectáculo subirá a escena todos los viernes y sábados a las 22.
En la pieza, un reconocido autor teatral, también director y -en este caso- actor, nos propone aceptar que "alguien" es único cuando logra despertar en el otro el placer de volver a verlo. Y nos invita a pensar que de no ser eso el amor, tal vez pueda tratarse de lo más parecido al amor.
Un hijo y una madre; él es mayor y ella joven, pero, aunque fallecida, está presente por medio del recuerdo. "Hay planos de tiempo distintos que coexisten en el escenario, y con el recuerdo, hace un efecto catártico también", comenta Parolo, en tanto que Valenzuela cuenta que vio la obra hace un par de años y le pidió a González Gil que la dirigiera en Tucumán.
"Por el placer de volver a verla" está en la cartelera de Madrid desde hace dos años (con Miguel Ángel Solá y Blanca Oteiza) y es autobiográfica, apuntó González Gil: "en definitiva es una historia de amor, lo interesante que tiene es que la obra se va construyendo y escribiendo a través de la evocación, del recuerdo".
No es la primera vez que González Gil dirige una puesta en esta ciudad; antes hizo "El loco de Asís", "Porteños" y "Un mundo de Cyranos". En los últimos años ha repartido su carrera como autor y director entre España y Argentina. Estreno en Madrid y en Barcelona "El diario de Adán y Eva", "Made in Argentina", "El show de las divorciadas"," No seré feliz pero tengo marido", "Gatas" y "Por el placer de volver a verla".
"El teatro y la docencia es lo poco que nos está quedando con tracción a sangre. Creo en el encuentro del público con el actor, y me parece que mucha tecnología en el escenario es competencia desleal con el actor -reflexiona el teatrista-. Creo que cada obra tiene un mundo y busca cómo mostrarlo, no es que me oponga a la tecnología".